El estado Carabobo inició con la máxima determinación su participación en la 4ta Copa Francisco de Miranda y Campeonato Nacional Clasificatorio de Kickboxing que se disputó entre el jueves 28 hasta el domingo 31 de mayo de 2026 en las instalaciones del Gimnasio Cubierto Luis Navarro de Los Teques, en el estado Miranda.
Un total de 96 atletas provenientes de 20 estados lograron su clasificación a la máxima cita deportiva juvenil nacional, en donde las delegaciones de Yaracuy y La Guaira encabezaron la tabla con 10 clasificados cada una, seguidas por Sucre, Lara y Aragua con siete representantes por estado. Guárico y Táchira aseguraron seis cupos cada uno, mientras que Mérida obtuvo cinco plazas, así como Nueva Esparta y Anzoátegui que alcanzaron cuatro cada uno. Por su parte, Caracas, Monagas, Delta Amacuro y Carabobo lograron tres clasificados respectivamente, Zulia obtuvo dos boletos, mientras que Trujillo, Portuguesa, Falcón y Cojedes sumaron un atleta clasificado cada uno. Como entidad sede de esta disciplina en los Juegos Nacionales Juveniles, Miranda contará con clasificación directa de 12 atletas para la competencia.

La delegación carabobeña partió desde la Villa Olímpica de Naguanagua, sede de la Fundación Carabobeña para el Desarrollo del Deporte, a esta importante cita con el firme propósito de asegurar la mayor cantidad de plazas posibles de cara a los XXII Juegos Deportivos Nacionales Juveniles 2026, obteniendo tres plazas que competirán para revalidar el sitial de honor y el prestigio que la entidad ostenta en los deportes de combate a nivel nacional.
La competencia organizada por la WAKO Venezuela en conjunto con la Federación Venezolana Deportiva de Kickboxing (FVDKB), reunió a un exigente total de 245 deportistas provenientes de clubes deportivos de prácticamente todo el país, lo que garantizó un clasificatorio con combates de un altísimo nivel técnico y una intensa rivalidad en cada jornada.
Los jóvenes peleadores carabobeños demostraron su preparación a lo largo de las cuatro fechas programadas compitiendo en las modalidades oficiales de ring, tatami y points fighting. Este certamen contó con el aval y el seguimiento metodológico del Ministerio del Poder Popular para el Deporte, constituyendo uno de los filtros principales del calendario oficial para consolidar a los talentos de la Generación de Oro que clasificarán de forma definitiva a la magna cita multidisciplinaria del país pautada para el mes de agosto de este año.
Con el respaldo constante que ofrece la Fundación Carabobeña para el Desarrollo del Deporte (Fundadeporte), los atletas regionales cumplieron con un estricto ciclo de preparación en los centros de alto rendimiento locales como el Fight Club Carabobo, para perfeccionar aspectos de velocidad, resistencia y combinaciones efectivas de golpeo. El cuerpo técnico carabobeño ha enfocado la estrategia en potenciar las habilidades individuales en las distintas divisiones de peso, proyectando una clasificación masiva que posicione al estado como una de las delegaciones favoritas para comandar el medallero general de las artes marciales donde la delegación carabobeña obtuvo dos medallas de Oro en la pasada edición en Oriente 2024.
